Múltiples son las preguntas que debe hacerse el especialista
responsabilizado con la vigilancia cuando va a emprender un
estudio o realizar una encuesta: ¿Se puede obtener
la información por los sistemas de vigilancia existentes?
¿Tengo que montar una investigación? ¿Necesito
estudiar el universo para obtener la información deseada?
¿Dispongo de suficiente tiempo para realizar este tipo
de estudio? ¿Con qué rapidez debo informar los
resultados del estudio? ¿Tengo que estudiar una muestra?
¿Qué tamaño de muestra necesito? La respuesta
dependerá de los objetivos, naturaleza, alcance y resultados
que se esperan del estudio.
Por ejemplo, en un estudio acerca de la eficacia de un fármaco
contra una enfermedad mortal como el ebola, en que sería
importante un solo resultado positivo, puede considerarse
intrascendente el tamaño de la muestra. En cambio,
para el ensayo de una vacuna nueva antipalúdica, el
número de sujetos de la muestra tendrá que
ser suficiente para que se puedan comparar los efectos de
la vacuna con los de las medidas preventivas existentes.
También debe tomarse en consideración el
resultado a que se aspira.
Hay tres tipos de resultados:
- Existen dos alternativas: si/no, vivo/muerto, vacunado/no
vacunado, existencia de un comité de salud/inexistencia
de un comité de salud.
- Hay múltiples alternativas
que se excluyen entre sí, por ejemplo, las creencias
religiosas o los grupos sanguíneos. En estos dos
tipos de resultados los datos se expresan generalmente
como porcentajes o tasas.
- Abarca las variables de respuestas
continuas como peso, estatura, edad, presión sanguínea,
que son susceptibles de expresión numérica.
En esos casos los datos se resumen en forma de medias y
varianzas
o sus derivados. El método estadístico adecuado
para determinar el tamaño de la muestra dependerá de
cuáles de esos tipos de resultados son de interés
para el investigador.
La función básica del muestreo es determinar
qué parte del universo objeto de estudio debe examinarse,
con la finalidad de hacer inferencias sobre él.
Un proceso inductivo de esta naturaleza se asocia inevitablemente
a la posibilidad de cometer errores.
Obtener una "buena muestra" significa,
precisamente, obtener una versión simplificada
de la población que reproduzca de algún modo
sus rasgos básicos.
Existen una serie de ventajas para el estudio
de una muestra frente al estudio de todo el universo, entre
las que se encuentran:
- Un costo reducido.
- Una mayor rapidez.
Existen dos tipos de métodos de
muestreo:
El muestreo probabilístico.
El muestreo no probabilístico.
1. El método probabilístico de muestreo:
es aquel que otorga una probabilidad conocida, no nula, es
decir,
una probabilidad diferente de cero, de integrar la muestra
a cada una de las unidades de análisis de la población
objeto de estudio. Cuando la probabilidad de inclusión
es la misma para todos los elementos de la población
objeto, se dice que el método es equiprobabilístico.
Es importante que se tenga en cuenta por parte del investigador
que una muestra representativa no es igual a una muestra
probabilística. Puede ser que una muestra no sea escogida
al azar pero que sí sea representativa, pues la noción
de representatividad solo tiene un alcance intuitivo, desarrollado
por conocimientos empíricos.
2. El muestreo no probabilístico: se refiere a la
selección arbitraria de los elementos de la población
que compondrán la muestra donde todos los elementos
no tienen la misma oportunidad de ser elegidos.
En todos los casos se utilizará aquel que responda
a las necesidades del sistema de vigilancia propuesto. |