Es
la proporción de personas identificadas como CASOS
que realmente tienen la condición bajo vigilancia.
Este está afectado por la prevalencia de la enfermedad
que se está vigilando.
|
CONDICION
SI |
PRESENTE
NO |
|
Casos
notificados
Por el sistema
|
A
|
B
|
A+B
|
Casos
no notificados
Por el sistema |
C
|
D
|
C+D
|
|
A+C
|
B+D
|
|
Valor predictivo positivo = A/(A+B)
Sensibilidad = A/(A+C)
Especificidad = D/(B+D)
El valor predictivo positivo se trabaja en dos direcciones:
1) Al nivel de un caso individual: aquí se
afecta la cantidad de recursos utilizados para investigación
de casos, pues si el número de casos falsos
positivos es muy grande se derrocharan los recursos
disponibles en personas que realmente no estan enfermas
o expuestas, por ejemplo: en un control de foco de
enfermedad meningocóccica se decide aplicarle
quimioprofilaxis al total de los alumnos de una escuela,
sin tener en cuenta que solamente se debería
haber realizado entre los contactos directos, malgastándose
los recursos de esta forma.
2) A nivel detección de epidemias: por
ejemplo: la notificación de casos erróneos
puede iniciar la investigación de un brote inadecuado.
El incremento de la notificación de un problema
de salud objeto de vigilancia por cambio introducidos
en la definición de casos puede iniciar una
investigación de una epidemia que no existe.
Para calcular el valor predictivo positivo se debe
contar con un registro del número de investigaciones
de casos reportados, con la proporción de personas
que realmente tuvieron la condición bajo vigilancia,
con los informes de actividades del personal y con
los partes telefónicos. En este caso adquiere
un gran valor la claridad y especificidad del diagnóstico
de caso.
El valor predictivo positivo refleja la sensibilidad
y la especificidad de la definición de caso
y la prevalencia de la enfermedad en la población.
Un valor predictivo positivo bajo significa que
los casos no están siendo investigados, por
lo que se pueden identificar epidemias equivocadamente.
|