Según el doctor Oscar Betancourt se define el
monitoreo epidemiológico
como una forma alternativa de concebir el conocimiento de
la realidad sanitaria de los trabajadores y de la implementación
de acciones para transformarla.
En la década de los 80 en Estados Unidos surgió
un programa con el objetivo de seguir de manera específica
los problemas de salud de los trabajadores (sistema de notificación
de eventos centinelas de riesgo ocupacionales (SENSR), este
se caracterizó por ser poco participativo, vertical
y circunscrito a procesos terminales. Sin embargo, en América
Latina se propone un monitoreo epidemiológico de la
salud de los trabajadores (MESAT), el que cuenta con un sistema
que reune todas las acciones de vigilancia en salud, perfecciona
la recolección continua, sistemática de la información
y el análisis e interpretación de sus determinantes.
Lo que permite una mejor planificación, implementación
y evaluación de las acciones de los programas de salud
de los trabajadores. El MESAT tiene como propósito
la participación activa de los trabajadores, sus organizaciones
y de otros actores sociales. Este sistema debe estar acompañado
de acciones coherentes con la información surgida de
la participación colectiva.
El sistema tiene como base los siguientes
requisitos:
• Utilización de la infraestructura existente.
• Que no requiera de muchos recursos.
•
Para la obtención del dato se deben utilizar distintas
fuentes relativas a la salud de los trabajadores, tanto
de las instituciones de salud, servicios de salud de
los centros
laborales y del propio sistema de vigilancia.
• Considerar como verdaderos actores sociales del sistema a
los trabajadores, la familia, el sector empresarial y
otros grupos sociales.
•
Se requiere de la participación de profesionales
de diferentes disciplinas y de todos los miembros del
equipo
de salud.
•
Contar con procedimientos modernos de diagnósticos,
dirigidos a las condiciones de trabajo y a los propios
trabajadores.
El sistema no debe solo medir
efectos terminales (accidentes y enfermedades del trabajo)
sino toda manifestación de compromiso de la salud
según las condiciones de vida y de trabajo.
Este sistema debe ser:
Integral: identificar causas esenciales, determinantes
de las personas, sus antecedentes, interrelaciones y definir
los niveles jerárquicos de los procesos.
Participativo: que garantice la activa participación
de los trabajadores en la toma de decisiones.
Uniforme y específico: este debe garantizar
que todas las unidades que participen en la vigilancia utilicen
los mimos conceptos de riesgo, eventos y problemas de salud.
Simple: el sistema deberá recoger solamente
la información necesaria respetando el principio de
la parsimonia (moderación).
Flexible: el sistema garantizará la posibilidad
de inclusión de cualquier evento o problema que se
desee vigilar utilizando su propia estructura.
Democrático: el sistema cuando se implante
deberá responder a las necesidades de todos los actores
sociales.
Sensible: el sistema deberá de detectar los
problemas de salud en el ámbito individual (problemas
de salud específica de los trabajadores) y del nivel
colectivo (problemas de salud de los grupos laborales y de
las condiciones de trabajo).
Representativo: deberá reunir la mayor información
disponible del mayor número de puestos de vigilancia
existentes.
Oportuno: el tiempo que transcurra entre la ocurrencia
del evento y la toma de decisiones deberá ser corto,
así como la rapidez de las acciones una vez conocido
el evento que se vigila
Factible: el sistema deberá costearse en concepto
de recursos disponibles.
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