Existen varios métodos de supervisión intensiva
de pacientes hospitalizados, pero uno de los más
reconocidos se comenzó a ejecutar en marzo en 1976,
en los Estados Unidos, teniendo ya recogidos en 1996 una información
de más de 35000 pacientes, este programa se reconoce
como el Boston Collaborative Drug Surveillance Program.
Este método consiste en acopiar la información
de pacientes hospitalizados mediante entrevistas y protocolos
estructurados.
La entrada del sistema esta integrada por:
- Datos sociológicos genéricos: Consumo
de alcohol, cafeína, hábito de fumar,
anamnesis farmacológica detallada, descripción
de pautas terapéuticas y reacciones adversas
sospechosas durante la hospitalización, diferencia
de diagnósticos
establecidos, etc. La recogida de la información
la realizan enfermeras, farmacéuticos u otro
personal adiestrado. No se recoge información
sobre todos los acontecimientos que ocurren, solamente
de los que
el equipo médico considera como posibles reacciones
adversas, por ejemplo:
Reacciones adversas de desenlace mortal:
Entre 26462 ingresos se identificaron 24 fallecimientos
atribuibles a efectos adversos.
La mayoría
de estos en pacientes graves, sólo en 6 casos
se consideró que pudo haber
sido prevenido la muerte.
Reacciones anafilácticas, convulsiones,
sordera y reacciones extrapiramidales: Entre
32812 pacientes la incidencia de reacciones
anafilácticas
atribuidas a medicamentos fue de 0.4 x 1000, principalmente
debido a hemoderivados, asparginasa y penicilina.
En cuanto a la presencia de convulsiones, la incidencia
fue de 0,8x 1000 y de sordera de 1,6 x 1000. En el
primer caso por la administración de penicilina,
insulina y lidocaina y en el segundo, producido por
salicilatos y aminoglucósidicos.
Estos estudios ofrecen también la posibilidad de
realizar investigaciones sobre la utilización de medicamentos,
al poder comparar los resultados entre diferentes hospitales
y en otros casos permiten identificar subgrupos de pacientes
donde determinadas reacciones adversas tienen un riesgo particularmente
elevado.
Otra posibilidad que brinda este tipo de vigilancia es que
se puede relacionar entre los medicamentos tomados fuera
del hospital y el padecimiento que motivo el ingreso, por
ejemplo: se pudo demostrar mediante análisis de casos
y controles los efectos beneficiosos previamente no descritos
del uso crónico del ácido acetil salicílico
y la disminución de la cardiopatía isquémica.
Existen otras estrategias de vigilancia de reacciones
adversas en el hospital entre las que se encuentran:
- Revisión sistemática de las historias
clínicas durante el ingreso y el momento del
alta.
- Retribución a los equipos médicos
por notificar las reacciones adversas.
- Colaboración activa entre farmacéuticos
y estudiantes de medicina en la notificación.
Esta revisión de las historias clínicas
sirve no solo para evaluar las reacciones adversas por
medicamentos
sino que permite una evaluación continua de la calidad
de la atención médica y el grado de confort
del paciente. |